Wednesday, March 11, 2009

¿Como combatir verguenzas en la cama?


Llevaba horas comiendo mierda. Horas. La noche había comenzado con una cita a comer mexicano y ya me estaba cagando encima. Nunca le debí haber metido mano al segundo burrito suizo. Mientras cenábamos me mencionaba que era fanática del boxeo pero yo no le creía. Me preguntaba a mi mismo: “¿Cómo va a ser que una jeva tan rica le guste ver machos enrredarse a las pezcosás?”. Y es que Natasha era hermosa. El tipo de mujer que uno ve por ahí y no puede evitar mirar. Haciendo caso omiso de cualquier tipo de compañía. Es decir, esté ella con su pareja o esté uno mismo con pareja; nada evitará que uno la mire deseosamente. Voluptuosa y delicada a la vez. Como apunto de tener celulitis pero no. No sé como carajo lo lograba. Después de comer fuimos directo a casa de Natasha. Allí veríamos la pelea por Pay-Per-View.

Volviendo a la comeera de mierda. Ya la pelea había terminado hacía más de una hora y nada. Ni un beso. Imagínate si estaba yo nervioso que ni observé bien la pelea. Ganó el boricua y todo pero yo estaba como que: “me estoy comiendo la mierda bien duro y no voy a lograr nada, esta mujer debe pensar que yo soy un pendejo”. Yo siempre me preocupo demasiado por lo que piensan los demás. Es una debilidad grave la cual frecuentemente me hace tomar unas decisiones erráticas. Suelo terminar más pendejo aún. Este día no fue la excepción.

Pasaron las horas y me di por vencido. Ya me quería ir y me iba a despedir con un beso en el cachete, bien mamalón. Me dirigí hacia ella pensando algo como: “otro día será”. Pero ella inclinó su cara cosa que terminamos besándonos. Yo creo que ni me disfruté el beso de tan inesperado que fue. Hasta me olvidé momentáneamente que me estaba cagando encima. Natasha no comió mierda. El beso fue, sin lugar a dudas, la cosa más cabrona que jamás me hicieron encima del cuello. Mientras me besaba, me metía el dedo en la boca, una cosa bien rara. Yo dije “que puñeta” y comenzé a hacerselo a ella. Imagínate eso: dos personas grajotiándose bien cabrón metiendo sus dedos índices en la boca de la pareja. Está cabrón. Trátalo.

Nos separamos un momento para quitarnos las camisas. Reconectamos. Mientras besaba. Seguí bajando con la boca por el cuello, en donde permanecí como diez segundos y fui directo a las tetas. Envuelto. Mi dedo índice permanecía cerca de mis labios ya que mientras le besaba las tetas, se las sobetiaba todas con mi mano. Pasándola cabrón. La mano. Por sus tetas.

Mientras tanto, ella sobaba mi cabeza como si ella fuera Anita Casandra y mi cabeza su bola de cristal. Después de ésto subí porque no tenía ganas de mamarle la crica ya que durante la cena percibí un aroma medio puñetera saliendo de su cabello y olvídate me fui en el viaje de que su chocha iba a apestar a puro chinche. Pues mientras nos besábamos nuevamente, Natasha comenzó a hacerme caricias en el bicho. Yo estába con mi pantalón puesto y todo pero me percaté de que algo andaba mal. Muy mal.

Tenía la popeta súper esmonguillá todavía. El pánico arropó mis sentidos, mis pensamientos y mi bellaquera. Traté de actuar como si nada pero se me hizo genuinamente imposible. “¿Qué carajo me pasa?” Pensaba. "¿Cómo va a ser que no tengo la pinga erecta?" Te lo juro que yo mismo me estaba gritando dentro de mi cabeza. “Dale mamabicho párateeee”. Olvídate, un papelón. Fueron tan reales esos gritos de pánico que por un segundo sentí que había una tercera persona en la habitación.

Ya yo estaba sudando frío. Pero me detuve y me traté de auto-calmar para ver si se me paraba el bicho una vez adquiriese tranquilidad. Nada. Me despegué de los labios de Natasha para observarla. Ella se veía de lo más tranquila. No se había percatado de ninguna anormalidad. Esto me hizo sentirme bien y el bicho mío como que palpitó. Una buena señal. Volví a las tetas de Natasha pero esta vez acariciándole la crica mientras tanto. Obligándome a hacer algo kinky. Lo único que podía pensar era en mi bicho to’ mongo “¡puñeta!”. La pendejá es que cuando uno se encuentra en una situación así, uno tiene que tratar de pensar en otra cosa que no sea en el mismísimo bicho (to' flácido) de uno. Pero yo estaba como medio trancado en cuanto a este aspecto de pensar en otra cosa. Recuerdo que me estaba tratando de imaginarme a mi solo en un cuarto raspándome una. Cuando esto no dio resultado traté de imaginarme a Natasha como una tipa toa’ fea. El personaje que capturé en mi mente fue una tecata que pedía dinero cerca de casa. Me visualicé bellaquiando con esa cosa. Y nada.

Ya habían pasado unos minutos y me di cuenta de que ya Natasha se estaba dando cuenta de que yo era una "mierda de persona" a la cual "nunca" se le para el bicho. Me fui en la negativa y yo mismo me arropé de mierda metafórica. Cerré un poco mis ojos, fingiendo que estaba drogado o bien borracho y le dije: “a mala hora me metí yo la pali esa”. Esto lo dije con el fin de que ella pensara algo como: “ahhhhh ¡Con razón no se le para el bicho a este nene, si se metió una droga la cual previene una fácil erección, daaaah!” Ella yo creo que ni me escuchó. O quizá no ató los cabos porque al yo decir eso de atribuirle mi impotencia a la pastilla ella comentó: “diablo se me está cansando la mano”. Pánico nasty fue lo que yo sentí. Si alguien, en ese momento me hubiese dado a escoger entre un maletín lleno de dinero o un pene erecto; hubiese escogido el pene. Entonces conociendo como me pasan las cosas a mi, la persona hubiese cogido el pene erecto y me lo hubiese introducido por el culo. De lado. Pero eso sería otra historia completamente.

Me vi atrapado en un laberinto inescapable. Lo más que yo quería era complacer e impresionar a Natasha. Quizá eso de “impresionar” es lo que jodió todo pal’ carajo. En ese momento de encabronamiento me iluminó la luz y pensé en una posible salida a este problema.

Me iba a cagar encima. Apropósito. Ya no me quedaban alternativas. Esta sería la única manera de salir de aquella habitación con la frente en alto. Tenía que actuar rápido para que la mierda opacara la impotencia eficientemente. De estar yo quince minutos bellaquiando con el bicho mongo para entonces cagarme encima como que no era. Lo que yo quería era crear una apariencia como si yo no hubiese podido desempeñarme gracias a que me estaba cagando desde el principio. Solo habían pasado como cinco minutos así que tenía una pequeña ventana de tiempo para cagarme encima.

Para terminar de joder, a Natasha se le ocurrió la magnífica idea de meterse el bicho flácido a la boca cuando ya yo estaba poniéndome en posición para soltar la criolla. O sea, la cabrona se posicionó extremadamente cerca a los predios donde la acción se llevaría a cabo. Yo pensaba que ella se había rendido cuando me compartió su cansancio por tanto acariciar bicho. Estaba equivocado, Natasha era una general. Era una pena que estaba tirándolo todo pa’ la puñeta pero tenía que hacerlo. Todo por mantener mi integridad como caballero.

Aunque la cabeza de Natasha estaba ahí, yo era un hombre decidido. Pensé “mejor, más instantánea será su reaccíón y más rápido saldré de este lío”. Comenzé a pujar y la mierda comenzó a salir. Yo seguí pujando y sentía que lo que ya tenía fuera era un mojonzote. Algo como del tamaño de brazito de bebé. A todas estas Natasha estaba empeñá mamando salchichita.

Por fin el mojón se desprendió del culo mio. Natasha reaccionó en ese mismo instante y me miró a los ojos. Yo saboreé el momento por un instante. Todavía con mis manos en la cintura. Pero para no perder naturalidad puse cara de avergonzado y me fui diciendo entre los dientes: “me cague, me cagué, me cagué”. Todo esto mientras me subía los pantalones, con mojón presente y todo. Natasha estaba como en un trance de incredulidad. Miró hacia el suelo, todavía de rodillas y comenzó a tener reflejos nauseosos. Yo estaba ya yéndome pal’ carajo y recuerdo haberle pedido a dios que ella no vomite. Yo cagado y ella vomitada volveríamos a estar en planos similares y mis acciones se hubiesen cancelado pa’ la puñeta.

No quería que eso pasara. De prisa salí de su casa y nunca supe si se vomitó o no. Ni me importa. Me monté en mi carro y me dirigí a mi casa. Vivía bastante cerca pero me tardé más de una hora en llegar. No por la circunstancias de yo tener un mojón dentro de mis pantalones. Más bien porque todo Puerto Rico estaba celebrando su victoria boxística en cupey. Un tapón encojonau'. Mientras, yo estaba celebrando mi propia victoria ante los ojos de la verguenza por impotencia. Nada me haría arrepentirme de mis acciones aquella noche. Cuando por fin llegué, todo cagado, le di gracias al dios de la caca y prometí nunca volver a arrepentirme por comerme un segundo burrito suizo.

Monday, March 9, 2009

Nerdote Cantando Reggaetón



Ya que lo nuevo es la música urbana. Decidí darle un "try" a la pendejá...

Friday, March 6, 2009

When Opportunity Knocks... (and by knock I mean sucks cock)


By: Profesor Marío Chuzemo, PhD.

Hay muchas cosas en la vida que no se dan muy frecuentemente inclusive muchas de ellas no se dan nunca. Lo interesante de estos eventos monumentales pero escarzos es que por lo general surgen de oportunidades imprevistas, uno puede estar sentado en el trono de marfil y si el destino se presenta uno debe estar listo para recibirlo.

Lo recuerdo como ayer; Ignacio (Nacho) y yo estábamos jugando un poco de Tony Hawk en el Xbox Live, Kiko estaba como siempre impaciente recogiendo mientras nos hablaba y nos dábamos par de cervezas. En esto le suena el celular a Kiko, algo que ocurre aproximadamente cada dos minutos, por su tono de voz se que es una mujer en la otra línea y se que no es su jeva. Nuevamente esto no es nada que no pase con frecuencia, Kiko es un tipo que me parece es imposible de controlar en una relación, pero el tipo tiene una labia cabrona y de alguna forma siempre las tiene donde las quiere.

Antes de que se te ocurra que quieres hacer lo mismo te advierto, no es fácil tener a una mujer y tener mas de una es un trabajo full time. Si piensas que eres capaz de tomar el reto que tengas suerte y me envías un email para dejarme saber como te fue cuando se presenten las dos juntas a tu casa, me llamas si se presentan a tu trabajo y me las presentas si no están encojonadas.

Kiko sale afuera a hablar por el teléfono y regresa en pocos minutos con noticia de que viene una compañera de trabajo, Laura, que esta media deprimida por problemas con su novio y quiere hablar con Kiko. Medio molesto dice, “la despacho rápido y nos vamos a janguiar.” Laura llega no mucho después y Kiko nos la presenta. Se ve mayor que nosotros. Debe tener sus 35 años y nos saluda un poco tímida pero muy atenta. Kiko le sirve una cerveza y sale afuera a hablar con ella. Yo sigo en la mía con Nacho y después de diez o quince minutos entra Kiko con cara de niño que le acaban de decir un secreto y está loco por decirlo,
Kiko: “Dudes, I have the proposition of a Lifetime for you.”
Ya te imaginarás por donde voy.
Yo: sin quitarle los ojos al juego de Xbox, “Diga usted”
Kiko: “La tipa que esta allá afuera quiere saber si ustedes se atreven a meterle.”
Inmediatamente le doy pausa al juego y miro a Kiko como para ver si hay algún indicio de que sea broma… no la veo.
Yo: “Habla claro… con eso no se jode, no seas cabrón”
Kiko: “Te lo juro… ella acaba de salir de un noviazgo de cuatro años y está buscando vacilar.”
Este Kiko a veces en medio cabrón y le gusta joder a uno… pero lo conozco hace muchos años y no creo que se inventaría una cosa como ésta pero todavía tengo un poco de duda.
Yo: “No seas cabrón…”
Kiko: “El novio le salió maricón, hace un año no hacía nada con ella... Dude! She said this after I took my dick out of her mouth!! Te lo juro por lo mas santo.”
OK, Kiko no esta hablando mierda.
Después de un pequeño momento de pausa en el que registró mi mente lo que en muy poco tiempo iba a suceder, actué.
Yo: “Nacho, vete compra condones” Es importante recordar que cuando se trata de mujeres que se van a dejar meter por tres hombres, nunca se puede tener demasiado cuidado.

Mientras Nacho buscaba sus llaves Kiko salió a darle la buena noticia a Laura y a traerla para adentro, y yo fui a la barra a darme un shot de tequila y a servirme un traguito. Aunque ella sí se veía muy bien sentí que un traguito no estaba demás para estar más cómodo con el hecho de que había dos hombres más. Incomodidad que desvaneció rápidamente cuando le metí el bicho en la boca.

No podía creer que esto estaba pasando, uno solo lee y escucha de estas cosas o las ve en la televisión o películas. Pero sabía que se me estaba presentando una oportunidad que probablemente no volvería a surgir, el segundo aire de casualidad vino momentos después del tercer shot. Me alegró recordar que no había pedido pon pal cielo antes de salir osea que estaba listo pa’ la guerra. Laura se sentó cerca de donde yo me estaba sirviendo un vodkita con cranberry, Su mirada ya no era tímida sino invitante. Si la mirada no era suficiente para percibir que “she was for real” Kiko le quita la camisa dejándola desnuda de la cintura para arriba. Simultáneamente ella extendió su brazo y me empezó a abrir el pantalón cuando de repente suena el celular… es Nacho,
Yo: “hello”
Ya ella me abrió el pantalón…
Incomodidad desvanecida…
Nacho: “tu vienes conmigo?”
Anda pal carajo!! Nacho ni se ha ido y ya esta cabrona tiene la boca llena.
Yo: “No man, I’m a little busy already. Yo tu voy y vuelvo mas rápido que ligero.”

Estas palabras nunca han sido tan efectivas como lo fueron ese día. Nacho no puede haber tardado mas de 5 minutos en salir, comprar 6 cajas de condones y estar ya devuelta.

Cuando llegó Nacho empezó la acción. Laura primero quería que le metiéramos uno a uno con lo cual nadie tuvo problemas. Me escogió primero a mí, parece que le dejé buen sabor en la boca. Kiko y Nacho salieron por un segundo. No hice nadamás que comenzar a chichar y entra Kiko y empieza a decirle lo bien que se ve Laura y lo que le quiere hacer. A todas estas me estoy tratando de no reír de las barbaridades que esta diciéndole Kiko a Laura. Peor aun, a ella le encantó…so yo me uno a la conversación. No pasan más de 3 minutos y está Laura de rodillas en el armrest del sofá con Kiko de un lado y yo del otro. Si chocáramos las manos haríamos tributo a la Torre de Eiffel de Paris. Era una cosa de maravilla, una cosa todavía un poco irreal. Después de echar el primer polvo me pongo mis pantalones me sirvo un trago, me enciendo un cigarrillo y salgo afuera y dejo a Laura, Kiko y Nacho en el sofá… o el piso, no recuerdo. Más o menos en este momento es que ya Laura parece que está en su ambiente como lo está Kobe Bryant en los últimos momentos de un partido, y se ve que está completamente disfrutándose el sexo del que estuvo privada un año debido al novio maricón.

Mientras estoy afuera contemplo lo que está pasando al otro lado de la puerta a pocos pies de mí y me causa risa. Esta cabrona vino a coger daga retroactiva y con intereses. Parecía una bailarina del Cirque de Soleil de la forma en que se encajaba entre los cuerpos y se viraba de un lado pa otro y pa otro y pa otro. La tipa tiene una habilidad para chichar increíble. Pero nadie es perfecto. Aunque si mamaba un bicho demente no tenía coordinación para mamar tres bichos a la vez. Mientras mamaba uno era incapaz de jalar los otros, lo que parecía era una niña en un pupitre en el salón de clases metiéndole con los puños durante una rabieta porque se le perdió su bolígrafo favorito. Terminé mi cigarrillo todavía riéndome y volví a entrar. Parecía un evento de la lucha libre, yo entré y Kiko salió, Nacho salió y Kiko entró, el árbitro se distrajo y le metimos los tres a la vez. Te digo, era como un evento Pay-Per-View de la WWF. El entra y sale duró unas cuantas horas y déjame decirte que Laura es una campeona. En la vida entendía lo que es una mujer en su cima sexual hasta esa noche, esa mujer quería seguir después de poco más de cuatro horas de estar cogiendo daga parando solo una vez a fumarse un cigarrillo. Son esas pequeñeces las que te demuestran que hay un Dios y que nos quiere… y es hombre.

Confieso que el mejor momento de la noche no fue ni el Cirque de Soleil ni la Torre de Eiffel ni el Pay-Per-View, fue lo que ocurrió durante la intermisión. Luego de terminar la primera sesión salimos todos a fumarnos un cigarrillo,

Laura: “No quiero que ustedes piensen que yo soy una puta. Yo nunca he hecho algo como esto.”
Yo: “Noooo, de que tu hablas. El que diga eso es un ignorante. Aquí nosotros estamos vacilando.”
¡Pues claro que creemos que eres una puta!! ¿¡En que mente cabe dejar que tres panas te lo metan por tos lados y después decir que no eres una puta!? Hace no más de quince minutos te vi ir al baño para limpiarte el lechazo de la cara. La misma cara de lechuga con la que me estas diciendo que no eres una puta. I’ve heard it all. Ahora, me importa que seas puta? No, not really, especialmente si no te vuelvo a hablar en mi vida.

Ahora lo que viene es uno de los momentos más graciosos de mi vida. Pero la vida es irónica porque aunque me quería reír a carcajadas, no me podía reír para no cagar el resto de la noche. Si ya hubiésemos acabado me hubiese tirado al piso de la risa desde que dijo que no es puta.
Laura: “OK, en verda ustedes son bien cool.” Me mira y me dice: “Cómo es que tu te llamas?”
¡ANDA PAL CARAJO!!!!!!! ¿Llevo dos horas dándole daga a la cabrona esta, sale y me dice que no es puta, y después me pide mi nombre!?!? Tuve que buscar fuerza para no reírmele en la cara a la puta esta que no sabe ni como yo me llamo. Lógicamente le dí un nombre falso y después seguimos a darle tabla por dos horas más hasta que ya el bicho nos pedía perdón.

Los eventos ocurridos durante esas dos horas son algo que nunca repetiré. Lo que si te aseguro es que soy un tipo creativo, y se me acabaron las ideas. Este día viví e hice unas cosas que probablemente no volveré a hacer y posiblemente no debí haber hecho. Vi la oportunidad y la aproveché.

Mi madre siempre me dijo “mijo, ándate listo que en la vida no hay muchas oportunidades y cuando se te da una la tienes que aprovechar y atacarla con todo lo que poseas.” Y así fue.

Esta historieta fue escrita por mi pana Marío Chuzemo. Marío alega que es una historia de la vida real y que no sostuvo comunicación alguna con Laura después de los eventos ocurridos.

Thursday, March 5, 2009

Shit Wars


Una vez, de chiquito, quize utilizar un mojón de perro como proyectil. Era el más chamaquito en mi calle y pues, "los grandes" me jodían con cojones. Se referían a mi como "la lloroncita". Recuerdo aquel día como si fuera ayer. Ok más bien como si fuera hace como cinco años porque si hubiera sido ayer me hubiese recordado de que ropa tenía puesta, de los nombres de todo el mundo y de porqé es que me la estaban montando.

"Los grandes" me cogieron la gorra y empezaron a pasársela entre ellos imposibilitando así el que yo la pudiese recuperar. Es interesante ver como la victima de éste tipo de actividad siempre se vuelve loco brincando y gritándole a todo el mundo. Yo me encabroné tanto que me puse a llorar y a pataletiar bien a lo victimita. De camino a mi casa vi un mojón de perro mojaíto. Juzgándolo por su apariencia, estimé que no llevaba en el planeta tierra más de seis minutos. Entré a casa rápidamente y busqué una cajita tupperware para almacenar esta preciosura. Volví a salir. Con mucha cautela, agarré el mojón en un puñado y lo arrojé en el tupperware conservando así su frescura. El plan original era esperarlos detrás de una pared y tirarles el mojón cuando pasaran por los predios cercanos a mi. Pero nunca pasaron.

Al día siguiente ya me había olvidado de toda la situación con el mojón y ya "los grandes" eran mis amigos nuevamente. Como dos semanas después encontré el tupperware. Fué una sorpresa cabrona porque me había olvidado que la cajita estaba en el piso de la bañera. Anyways la cosa es que inspeccioné el mojón detenidamente sin abrir la cajita. Noté algo raro en su aspecto. Abrí el empaque y vi algo que me causó un poco de asco. ¡¡Habían gusanos con cojones en el mojón aquel!! La confusión invadió mi cabeza. ¿Como entraron estos hijueputas aqui? ¿¿Si esa caja era tupperware?? ¿Como se reprodujeron tan cabronamente en tan poco tiempo? Estos cuestionamientos fueron los que hicieron nacer en mi una curiosidad cabrona por la ciencia, por la mierda y por saber como puñeta nacen un cabronal de gusanos de un mojón. Por un momento recuerdo haber pensado que quizá había descubierto un nuevo metodo de creación. Jugé con la idea de poner un mojón mío en un tupperware por un tiempo. Luego pondría a peliar a los dos bandos. Gusanos provenientes de mi mojón vs. gusanos provenientes de mojón de perro. El corillo ganador se llevaría mi gorra. Entonces me envolví tratando de recuperar la gorra peliando con "los grandes" y me olvidé totalmente de este fabuloso proyecto con potencial. Hasta hoy.

Wednesday, March 4, 2009

Haciendo Daño en la Calle


¿Alguien aqui se ha levantado un día con ganas de ser rebelde? A mi me entra esa pendejá como 2 veces al año. Y me da una cuestión por arruinar vidas y comportarme como un maliánte. Hoy fui a almorzar a Sbarro y descoñetié las servilletas. Por si no entiendes de qué es que se trata este acto de vandalismo aqui va la explicación; en Sbarro, cada cliente tiene una bandeja alfrente. Esa bandeja sirve como el canvas para los empleados poner un código el cual indicará que pizza es la que uno desea. Si ordenas una pizza de queso ponen una servilleta horizontal, si quieres chorizo, la ponen vertical, si quieres pepperoni, ponen dos servilletas y si quieres cebolla, prepárate para esperar porque tienen que hacer un avioncito de papel. Pues aja imagínate el pandemonio que formé cuandó removí mis servilletas. Se confundieron bien demasiau' y yo gozándomelo. Lo más cabrón de todo fue que cuando me preguntaron que qué era lo que yo había ordenado, no supe (momentáneamente) qué hacer. Pero agarré esa oportunidad para causar aún más caos. Chequeate. Les dije otra orden completamente!!! ¡Y ellos me la entregaron!! ¡Y me la comí puñeta! Soy un cabrón lo sé. El único problemita fué que no calculé bien y la segunda cosa que pedí era mas cara que la original y ajá no me daban los chavos. Pero como hoy estaba jaquetoncito le pedí una peseta a la vieja puta que estaba después de mi en la fila. Olvídate me comporté como todo un demente...

Tuesday, March 3, 2009

Un Consejo

Si vas a mear, y cuando te acercas al inodoro, te percatas de que también tienes que limpiarte el culo; límpiate el culo antes de mear. Si meas antes de limpiarte el culo, vas a tener el bicho botando gotitas de meau mientras te pasas papel por la raja resultando en un cagaero de meau bien cabrón. Estas gotitas van a caer en el puente de calzoncillo que tienes entre los tobillos y cuando te subas toda esa burundanga pa' tras vas a empaparte todas las bolas. Badtrip.

Sunday, March 1, 2009

La Máquina del Tiempo


Me rompieron la ventana del carro para robarme una mochila. Esto ocurrió hace unos meses ya, pero reciéntemente gracias al evento tuve un "falling out" con mi mamá. Hoy por hoy no nos estamos hablando. Ella me estaba pidiendo los chavos que me prestó ($ventana nueva$) para atrás y yo la mandé pal' carajo. Le dije que en vez, lo que debería hacer es prestarme más chavos para entonces construir una máquina del tiempo para volver a esa noche y meter en mi carro la caja de mi Playstation 3. Vacía. Entonces al escuchar esto mi mamá me dijo lo mismo de siempre. "Morón bla bla blaa todavía te romperían la ventana blaa". Entonces emprendió en este discurso de que lo que yo debería hacer con esa máquina es metérmela por el culo. Pero como siempre cambió de parecer y empezó a hablar una mierda cabrona de que si lo que debería hacer con la máquina del tiempo es advertirle al Presidente Bush que vienen los terroristas en unos aviones hacia las torres gemelas que me olvide de metérmela por el culo. Yo me quedé impresionado con la brutez que veía. Y es que hay que entender a los viejos a veces. Mi mamá, está en un viaje de que la máquina del tiempo también sirve para viajar por ahí. Sí mija, olvídate. esta vez dropeame en Nueva York mijita. Cerca de la casa del Presidente. La máquina es estática geográficamente hablando; pero con el tiempo, la máquina sería como el puma de caimito, una hijaeputa. Cuando hice este análisis le dije que era una bruta y que lo que debería de hacer con la máquina del tiempo sería encontrar a mi pai en las navidades del 1981 y darle una prendía cabrona para que no se ponga a hacer estupideces. Yo nací en septiembre del 1982.

Entonces ella seguía. No que si "de que carajo tu hablas huelebicho, si en back to the fiutur la máquina del tiempo estaba en un carro metía!!!" Y yo como que "mere cantue pendeja límpiate la cocina que esto lo que parece es un chiquero"; ahí fue que la cagué. Pero nada, para solucionarlo lo que voy a hacer es construir una máquina del tiempo, o por lo menos algun artefacto que parezca una máquina del tiempo, para alfrente de ella romperla como para demostrar que no hay nada más importante que ella. Y pues así me la gano bien cabrón.